Rey Salvador

By 28 marzo, 2012 Devocionales

Hoy hace un mes que cada mañana después de orar salgo a correr durante aproximadamente 50 minutos. ¡No me puedo creer que haya pasado el tiempo tan rápido!

Te soy sincero no sé como lo he conseguido porque no me ha detenido ni el frío, ni la lluvia, ni mi propia pereza. Te puedo asegurar que no ha sido fácil pero para mi era necesario.

Tengo la bendición de vivir en un pueblo en el Vallès Occidental en Catalunya y descubrí un camino lleno de árboles, y un pequeño arroyuelo que canta sin descanso; día y noche. Por ese camino transitan abuelitos jubilados de la mano, algún que otro ciclista y un sin fin de corredores que como yo luchamos por mantenernos en forma.

Te cuento que suelo cruzarme con una chica que me adelanta siempre más o menos en la misma recta del camino; te confieso que me sabe fatal y aunque ella no lo sabe yo intento seguirla pero se ve que lleva más tiempo entrenando y pesa mucho menos; así que aunque lo intento al poco rato solo me deja el olor a rosas de su perfume como recuerdo. Pero no me desanimo al contrario espero seguir superándome y quizás un día pueda alcanzarla.

Pero lo interesante es que desde hace un par de días volví a utilizar mi viejo ipod y me percate que tenía esta canción de alabanza a Dios. Desde entonces no me canso de escucharla y por eso quiero compartirla contigo.

Escúchala aquí: Imagen de previsualización de YouTube

Sabes yo soy débil y necesito al Rey Salvador. Yo sé cual es mi maldad y comprender que el Rey Salvador llevo mi pecado a la Cruz me hace reflexionar y es lo único que me emociona al extremo. Hoy al escribirte te digo que estoy agradecido por tan grande amor y le pido a ese Rey Salvador; su ayuda para vencer.

Te ánimo a escuchar la letra de esta canción y deja que se eleve una oración desde tu mente al cielo. Dile a Jesús que Él es el Rey de tu vida y el Salvador de todo tu ser. Dile gracias por lo que haces por mi. Dile que quieres abrazarlo y caminar escuchando su voz.

Que hoy el poder del cielo llene tu vida, en todo lo que hagas, pienses o digas. Recuerda que tienes un Rey Salvador que te dice: Vengo pronto para estar juntos por la eternidad.

Pastor Jarib Sánchez